Free Web Hosting by Netfirms
Web Hosting by Netfirms | Free Domain Names by Netfirms

AJEDRECHESS MultiWeb. ¿Podemos enseñar a pensar? [an error occurred while processing this directive]
AJEDRECHESS MultiWeb [an error occurred while processing this directive]
EDITORIALES
¿Podemos enseñar a pensar?
AJEDRECHESS
Rubén Casafús
EDITORIALES
CurriculumVitae
Politica
Leyes del Ajedrez
Leyes Internacionales
Especiales
Links Selectos
Postales de Ajedrez
FED. Norte Bs. As.
FANOBA
Biblioteca
Revista Cubana
Manual del ELO
Manual Sist,Suizo
Frases Celebres
Imagenes
Programas gratis
Revistas actuales
Master Notas
AYUDA
Argentina
Base Argentina
FADA (Federacion)
Datos - Estadisticas
FIDE
FIDE
Leyes del Ajedrez

Rubén Casafús
FIDE Master....


Los profesores de ajedrez argentinos, en general, no somos profesores egresados de alguna universidad que nos haya formado en el dificil camino de la enseñanza; y muchisimo menos somos egresados de algun curso de postgrado que nos formo para dar clases de ajedrez una vez que ya sabiamos como enseñar.

Por ello, habitualmente, los profesores de ajedrez argentinos somos Maestros de Ajedrez, que por necesidad o eleccion, nos aventuramos en el escabroso sendero de la docencia ajedrecistica sin mas bagajes que nuestro conocimiento del juego desde el punto de vista practico.

Y es debido a nuestro desconocimiento profesional de los secretos de la docencia que, no todos los Maestros, estamos en condiciones de enseñar ajedrez de la mejor manera, si es que acaso alguno conoce tal manera.
Sin embargo, a pesar de nuestros tropiezos tecnicos, solemos, con mayor o menor éxito, transmitir los conocimientos que nos dio la practica en vivo, y largas horas de estudio de libros de ajedrez de todo tipo.

Cada uno, a su manera, trata de enseñar lo que considera mas importante, tomando en cuenta las caracteristicas del alumno o del grupo, entre las cuales estan la edad, el nivel de juego, la experiencia previa, el talento natural para determinadas posiciones, que libros leyeron, y otros detalles que van presentandose con el transcurso de las clases.

No obstante, no tengo claro que si hacemos una buena autocritica lleguemos a la conclusion de que nos esforzamos para enseñar a pensar a nuestros alumnos.
Y no me refiero a si les enseñamos a pensar manejando el tiempo para no quedar apurados; o pensar usando el arbolito de variantes Kotovianas.
Simplemente, me refiero a enseñarles a pensar libremente y con originalidad, motivandolos para que aprendan a disfrutar del ajedrez buscando la mayor cantidad de alternativas; sin que queden atados a las limitaciones del dogma teorico, o perdidos en un laberinto de aperturas.

Tal vez, por los motivos expuestos en el primer parrafo de esta nota, sea vanidoso suponer que podemos enseñar a pensar basados en nuestro deseo de hacerlo.
Pero seria derrotista suponer, sin que antes nos lo demostremos cabalmente, que no podemos intentarlo y tener éxito en la tarea.

Les sugiero leer lo siguiente, que no tiene desperdicio:

Sir Ernest Rutherford, presidente de la Sociedad Real Británica y Premio Nobel de Química en 1908, contaba la siguiente anécdota:

Hace algún tiempo, recibí la llamada de un colega. Estaba a punto de poner un cero a un estudiante por la respuesta que había dado en un problema de física, pese a que éste afirmaba con rotundidad que su respuesta era absolutamente acertada.

Profesores y estudiantes acordaron pedir arbitraje de alguien imparcial y fui elegido yo. Leí la pregunta del examen y decía:
"Demuestre cómo es posible determinar la altura de un edificio con la ayuda de un barómetro".

El estudiante había respondido:
"Lleva el barómetro a la azotea del edificio y átale una cuerda muy larga. Descuélgalo hasta la base del edificio, marca y mide. La longitud de la cuerda es igual a la longitud del edificio".

Realmente, el estudiante había planteado un serio problema con la resolución del ejercicio, porque había respondido a la pregunta correcta y completamente.
Por otro lado, si se le concedía la máxima puntuación, podría alterar el promedio de sus de estudios, obtener una nota más alta y así certificar su alto nivel en física; pero la respuesta no confirmaba que el estudiante tuviera ese nivel.

Sugerí que se le diera al alumno otra oportunidad. Le concedí seis minutos para que me respondiera la misma pregunta pero esta vez con la advertencia de que en la respuesta debía demostrar sus conocimientos de física.

Habían pasado cinco minutos y el estudiante no había escrito nada. Le pregunte si deseaba marcharse, pero me contesto que tenia muchas respuestas al problema. Su dificultad era elegir la mejor de todas. Me excuse por interrumpirle y le rogué que continuara.

En el minuto que le quedaba escribió la siguiente respuesta:
"Toma el barómetro y lánzalo al suelo desde la azotea del edificio, calcula el tiempo de caída con un cronometro. Después se aplica la formula altura = 0,5 por A por T2. Y así obtenemos la altura del edificio".

En este punto le pregunte a mi colega si el estudiante se podía retirar. Le dio la nota mas alta.

Tras abandonar el despacho, me reencontré con el estudiante y le pedí que me contara sus otras respuestas a la pregunta.
Bueno, respondió, hay muchas maneras, por ejemplo, tomas el barómetro en un día soleado y
mides la altura del barómetro y la longitud de su sombra. Si medimos a continuación la longitud de la sombra del edificio y aplicamos una simple proporción, obtendremos también la altura del edificio.

Perfecto, le dije, ¿y de otra manera?
Sí, contestó; este es un procedimiento muy básico para medir un edificio, pero también sirve. En este método, tomas el barómetro y te sitúas en las escaleras del edificio en la planta baja.
Según subes las escaleras, vas marcando la altura del barómetro y cuentas el numero de marcas hasta la azotea. Multiplicas al final la altura del barómetro por el numero de marcas que has hecho y ya tienes la altura. Este es un método muy directo.

Por supuesto, si lo que quiere es un procedimiento mas sofisticado, puede atar el barómetro a una cuerda y moverlo como si fuera un péndulo. Si calculamos que cuando el barómetro está a la altura de la azotea la gravedad es cero y si tenemos en cuenta la medida de la aceleración de la gravedad al descender el barómetro en trayectoria circular al pasar por la perpendicular del edificio, de la diferencia de estos valores, y aplicando una sencilla formula trigonométrica, podríamos calcular, sin duda, la altura del edificio.

En este mismo estilo de sistema, atas el barómetro a una cuerda y lo descuelgas desde la azotea a la calle. Usándolo como un péndulo puedes calcular la altura midiendo su periodo de precesión.

En fin, concluyó, existen otras muchas maneras.
Probablemente, siguió, la mejor sea tomar el barómetro y golpear con él la puerta de la casa del conserje. Cuando abra, decirle: señor conserje, aquí tengo un bonito barómetro. Si usted me dice la altura de este edificio, se lo regalo.

En este momento de la conversación, le pregunté si no conocía la respuesta convencional al problema (la diferencia de presión marcada por un barómetro en dos lugares diferentes nos proporciona la diferencia de altura entre ambos lugares).
Evidentemente, dijo que la conocía, pero que durante sus estudios sus profesores habían intentado enseñarle a pensar.

El estudiante se llamaba Niels Bohr, físico danés, premio Nobel de Física en 1922, más conocido por ser el primero en proponer el modelo de átomo con protones y neutrones y los electrones que lo rodeaban. Fue fundamentalmente un innovador de la teoría cuántica.

Al margen del personaje, lo divertido y curioso de la anécdota, lo esencial de esta historia, es que "Le habian enseñado a pensar".

A los escépticos les menciono que esta historia es verídica.
.

21 de Noviembre del 2000.
.
Rubén Casafús
FIDE Master
Member of FIDE Chess Computer Committee
 
.
.
Lista de Correo
 
Subscribase, y recibira por email partidas, informacion, novedades, etc
E-Mail:

Recibira un email que debera responder como confirmacion.
.
Uno no llega a ser quien es por lo que escribe, sino por lo que lee. Jorge Luis Borges.

Todo para los Amigos ajedrecistas. Gratis! - For our Chessfriends everything here is free!

 
E-Mail: rubencasafus@fullzero.com.ar

RUBEN CASAFUS
Maestro de la Federacion Internacional de Ajedrez (FIDE)
Presidente de la Federacion de Ajedrez 
del Norte de Buenos Aires

VicePresidente de la Federacion Argentina de Ajedrez
Copyright© (1998-2004) Rubén Casafús (FIDE Master)
Todoslos derechos reservados
De Argentina al Mundo